Nutrición: Fuente de Felicidad y Energía

Si te ha tocado decir o escuchar de alguien la frase “más vale gordita feliz que flaca y amargada”, tal vez le hayas atribuido un toque de envidia hacia quien lo recite, de parte de la que lo expresa, y aunque no se trata de justificar la guerra por el peso, hay que reconocer que lleva una parte de razón: las personas que dejan de comer constantemente se encuentran de mal humor, tristes, frustradas e insatisfechas porque, de entrada, no están contentas consigo mismas y no se aceptan de la manera que son. Independientemente del aspecto estético y de autoestima, hay un factor que influye en esos cambios de ánimo, la explicación es tan sencilla come lo es que una alimentación deficiente va a privarnos de recibir nutrientes que se relacionan con el sistema nervioso, cuya tarea es mantenernos en relación con todos los estímulos exteriores per media de los sentidos, controla funciones que nos hacen seguir vivas, como el latir del corazón, la respiración, los movimientos de cuerpo y también los sentimientos y emociones.

¿QUE PASA EN TU INTERIOR? Cuando por alguna razón  dejamos de comer o recurrimos a alimentos rápidos y golosinas, habrá efectos inmediatos que se traducen primero en enojo; a veces si no hemos tenido la oportunidad de ingerir algo por periodos largos y damos oportunidad a sentir apetito, el carácter nos cambia radicalmente, somos menos  tolerantes, nos desesperamos y en casos severos  hay quien experimenta arranques de cólera que ante los ojos de todos parecen inexplicables, pero que responden a los bajos niveles de algún nutriente y, como afirma la nutrióloga Jennifer Rico, es cuando sentimos la necesidad de comer alga especifico, por ejemplo, cuando deseas un chocolate o unas frutas con mucho chile y limón.

La nutrióloga afirma que si conocemos como funciona nuestro organismo, relacionaremos las necesidades del cerebro, “por ejemplo, cuando las mujeres menstruamos, tenemos un gusto especial por el chocolate o por alimentos ricos en grasa, debido a que hay un descenso hormonal y por medio de los antojos el cuerpo le manda este aviso al cerebro para que esa carencia sea cubierta”.

Si todos estos detalles los conocemos, daremos una respuesta adecuada e impediremos que el mal humor se convierta en un estilo de vida que afecte la salud física y mental, y dañe las relaciones interpersonales.

EL PODER DE LA NATURALEZA

La depresión es un padecimiento originada por la falta o baja producción de algunas sustancias cerebrales, como es el caso de la serotonina y como ella existen otras más que se requieren para conservarnos estables, la mayoría de ellas requiere del consumo de frutas, verduras y cereales, comestibles que no se consumen  con mucha frecuencia. El modo de asegurar la tranquilidad emocional es acostumbrándonos a incluir todos los grupos alimentarios, hacer que nuestros platillos sean variados y, sobre todo, en cantidades juntas.

TIPS PARA APROVECHAR NUTRIENTES

Mastica los alimentos hasta triturarlos a la perfección.

Prefiere las frutas y verduras frescas. La cocción puede minimizar la cantidad de beneficios vitamínicos.

Si se te antoja algo dulce, no es que tu cerebro necesite un pastel, lo que pide es un alimento sano.

A más variedad de alimentos mayor será a la aportación de proteínas, minerales y vitaminas que tu organismo obtendrá.

PARA FUNCIONAR FÍSICA Y MENTALMENTE, EL CUERPO REQUIERE DE MUCHOS NUTRIENTES QUE INFLUYEN DE MODO DIRECTO EN EL ESTADO DE ANIMO. LA FALTA DE ALGUNO DE ELLOS PODRÍA CONVERTIRTE DE UNA PRINCESA AL OGRO DEL PANTANO.

FUENTE DE LA FELICIDAD

Si no te alimentas bien, tienes hasta un 58% de desarrollar depresión.

Los comestibles más relacionados con la incidencia de desánimo son los dulces, las carnes, las frituras y los que son ricos en calorías. De acuerdo a un estudio publicado en la revista British Journal of Psychiatry.

PARA UN CEREBRO BIEN NITRIDO

  1. Proteínas: Las carnes magras, pescados, huevo y mariscos, son fuentes ricas en ellas.
  2. Vitamina B6: La contienen los fréjoles, las verduras, los cereales y la carne.
  3. Magnesio: Encontrarás en alimentos como las avellanas, dátiles, nueces, almendras, arroz integral y semillas de girasol.
  4. Zinc: La obtienes de las ostras, quesos, alubias, panes integrales.
  5. Fósforo: El queso, las sardinas, el chocolate, el yogur y los mariscos cubrirán perfectamente tus necesidades.

Sobre Anthonela Colón Portal 332 Artículos
Homeópata y Psicóloga. Psicóloga por la Universidad Ramon Llull. Graduada en Homeopatía por la Universidad de Middlesex (Centre for Homeopathic Education). Psicoterapia y Counselling, en the School of Psychotherapy and Counselling Psychology.

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