La Artritis Y Sus Mejores Aliados Naturales

La artritis es una enfermedad que aparece como consecuencia de la acumulación de ácidos, especialmente el ácido úrico, en las articulaciones y los músculos.

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Esencialmente, es una dolencia provocada por la mala alimentación. Sepa cómo prevenirla y cómo combatirla cuando ya se ha originado.

SÍNTOMAS
Los síntomas de la artritis se manifiestan con dolor, enrojecimiento y tumefacción de las articulaciones. En sus etapas más avanzadas, el dolor puede llegar a ser muy intenso, incluso hasta provocar impe­dimentos para caminar normalmente.
Este es un punto crítico para quienes la padecen, ya que la poca actividad físico agrava aún más la enferme­dad.

CAUSAS
Gran parte de los que consumimos producen diversos ácidos al ser procesados y digeridos. En general, estos ácidos son necesarios para los procesos de nuestro organismo y éste los utiliza para su metabolismo. Como el resto de las sustancias que necesita nuestro cuerpo pa­ra su funcionamiento sólo requiere ciertas cantidades de ácidos.

La parte restante será eliminada a través de distintos medios (sudor, orina, etc.). Pero si mantenemos de manera permanentemente una dieta con exceso de ácidos o existe un problema orgánico en su eliminación llegará un punto en que nuestro organismo no podrá eliminarlos y comenzarán a acumularse, principalmente en articulaciones y músculos. El ácido úrico es especialmente nocivo. Resulta básico en el origen la artritis.

También contribuyen la vida sedentaria y la falta de ejercicio físico. En primer lugar porque, al sudar, nuestro cuerpo elimina ácidos. En segundo lugar, porque junto con una buena alimentación, las caminatas y los deportes ayudan a prevenirla, o contribuyen a su curación.

Alimentos que contienen demasiado ácido: Los siguientes alimentos, entre otros, son los que comúnmente contienen exceso de ácido y, por lo tanto, favorecen la aparición de la artritis:

  • azúcar refinada;
  • bebidas alcohólicas;
  • bebidas gaseosas;
  • alimentos fritos;
  • café y té;
  • manteca y margarina;
  • chocolates y golosinas;
  • carne de cerdo y fiambres derivados de ella;
  • carnes rojas en exceso;
  • salchichas y embutidos;
  • queso en porciones exageradas;
  • cereales procesados;
  • harinas de todo tipo;
  • pan, galletas y budines envasados;
  • leche condensada;
  • dulces y compotas industrializados;
  • huevos (más de cuatro por semana);
  • sal industrializada;
  • nueces y avellanas;
  • guisantes secos (lentejas, garbanzos, etc.).

Como vemos, en esta lista hay alimentos naturales y otros que no lo son. Asimismo, algunos son imprescindibles para una dieta balanceada por su valor alimenticio, y otros, de escaso o ningún valor, se consumen sólo por gusto, hábito, comodidad, y también por moda e influencia de la publicidad.

¿Qué son las articulaciones?

Los huesos de nuestro cuerpo no están en contacto entre sí. Es decir, no se unen directamente (lo que les provocaría un gran desgaste) sino que se relacionan mediante las articulaciones. Entre dos huesos siempre hay un cartílago. Puede haber también ligamentos y líquido sinovial, especialmente en los de mayor uso y flexión, como las rodillas o los codos. El cartílago es menos poroso que el hueso, también es menos rígido y mucho más flexible. El líquido sinovial actúa como lubricante. Los ligamentos son también cartilaginosos pero más elásticos, ya que actuarían como una especie de traba elástica entre ambos huesos.

ALIMENTACIÓN BALANCEADA

Una dieta balanceada puede prescindir de productos industrializados o envasados. También de ciertos alimentos naturales de escaso valor nutritivo, como la sal. Pero no es posible hacerlo con aquellos que son insustituibles aunque puedan favorecer la artritis. Por ejemplo, la carne, los lácteos o los huevos. Es evidente que los necesitamos para una nutrición completa.

Sin embargo, para no ingerir alimentos con una excesiva cantidad de ácidos, y favorecer así el proceso que origina la artritis, es importante tener en cuenta dos cosas.

En primer lugar, las personas requieren cierta cantidad de calorías y proteínas y, por lo tanto, de alimentos. Esta cifra varía según la edad, la talla y el peso, el tipo de trabajo que se realiza, si se práctica deportes o no, etc. Un niño en desarrollo requiere mayor proporción de proteínas que un adulto; una persona de gran físico necesita más alimentos que alguien de talla pequeña; un deportista más calorías que un oficinista.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha calculado que las personas necesitan entre 2 400 y 3 000 calorías diarias.

Si se realiza una actividad muy intensa, se deberá consumir el máximo de ellas. Pero si se tiene poca exigencia física, será suficiente con el mínimo. En este libro, hay una lista de las calorías que proporciona cada alimento. Así, usted podrá consumir sólo la cantidad que necesita, y no comer en exceso los alimentos que producen y acumulan ácidos en su organismo.

En segundo lugar, es necesario combinar todos los alimentos naturales, de manera que las cantidades de los distintos nutrientes (lípidos, proteínas, vitaminas) que requiere nuestro cuerpo provengan de una gama variada de alimentos. Así podrá equilibrar su dieta y disminuir la cantidad de alimentos que favorecen la artritis sin prescindir de ellos.

Calorías y proteínas
Las calorías y las proteínas son dos de los elementos más importantes que necesita nuestro organismo. Las calorías son el “combustible”, la energía que utilizamos para realizar todas nuestras actividades, desde pensar hasta correr. Si faltan calorías, faltará energía. Su exceso se manifiesta en acumulación de grasas y ácidos. Las proteínas son como la “materia prima” con la cual el organismo “fabrica” las nuevas células y reemplaza los tejidos desgastados. La carencia de proteínas debilitará,el cuerpo y apresurará su desgaste. Cuando se consumen en exceso, el cuerpo puede transformarlas en calorías y energía.

LOS DISTINTOS TIPOS DE ARTRITIS

Tal como señalamos, la artritis (y otras dolencias asociadas con ella), se origina básicamente en los malos hábitos alimenticios y los desequilibrios orgánicos que ellos producen. Pero hay también otras causas que son responsables de la artritis.
Según el grado de desarrollo de la enfermedad y sus manifestaciones más importantes, se puede hacer una clasificación.

Veamos las principales definiciones:

  • La artritis aguda es el estado de la enfermedad cuando se manifiesta abiertamente, con dolor, enrojecimiento y tumefacción de la articulación afectada.
  • La poliartritis se produce cuando son varias las articulaciones afectadas. Este tipo de artritis es siempre de origen infeccioso o reumático.
  • La artritis reumatoidea es una afección múltiple y progresiva de las articulaciones, en especial de las más pequeñas de las extremidades (dedos), aunque también puede manifestarse en muñecas, tobillos y rodillas. Su agravamiento conduce a la invalidez de la extremidad afectada.
  • La artritis reactiva es la de algunas articulaciones (en los niños, Especialmente la de la cadera), que se produce como consecuencia de ciertas enfermedades virales: resfrios fuertes, gripes, etc. Se cura con unos pocos días de reposo al cumplirse el ciclo normal de evolución de estas dolencias.
  • Lo artritis infecciosa es una inflamación de una articulación causada por una infección que se localiza específicamente en ella. Generalmente, va acompañada de estado febril. Se cura atacando la infección de base.
  • La gota es la denominación que se da en ciertos casos de artritis clásica, y se refiere a la inflamación de algunas articulaciones pequeñas por acumulación de cristales de ácido úrico.
  • La osteoartritis es una dolencia inflamatoria de tipo degenerativa, causada por el desgaste de la superficie de la articulación y del cartílago. De este modo, al realizar movimientos, se roza hueso con hueso, en lugar de hacerlo entre cartílagos, lo que provoca un dolor muy intenso.

LOS ALIADOS
Existen alimentos que producen muy pocos ácidos. Además, los ácidos que contienen contrarrestan los que producen otros alimentos. Veamos la lista:

  • Cítricos (limón, naranja,mandarina, pomelo, etc.);
  • otras frutas (uva, ciruela,manzana, cereza);
  • verduras de hoja (lechuga, perejil, espinaca, etc.);
  • hortalizas (zanahoria, tomate,rábano, apio, calabaza);
  • arroz integral;
  • germen de trigo, trigo integral, avena;
  • alfalfa;
  • miel, polen y jalea real;
  • guisantes verdes;
  • de vaca;
  • aceites de soja y de oliva.

CONSEJOS
Además de lo que ya señalamos sobre alimentación y ejercicio físico, aquí van otros consejos para prevenir y combatir la artritis.

  • No se exceda de su peso ideal y contrólelo regularmente.
  • Evite la sal.
  • Elimine de su dieta los productos envasados.
  • Camine todo lo que pueda.
  • Coma preferentemente alimentos crudos.
  • Beba poco alcohol.
  • Tome baños de sol y de mar.
  • Consulte regularmente al médico.

LA CURA DE
Una de las sustancias que pueden usarse para contrarrestrar la artritis es el sulfato de magnesio, que favorece la eliminación de los ácidos acumulados en el organismo, especialmente el ácido úrico. Puede comprarse en cualquier farmacia y su uso es muy sencillo. Basta con diluir 500 g en agua caliente y frotar la mezcla sobre el cuerpo dos veces al día. Puede usarse también en baños de inmersión. La de algunas personas no tolera bien esta sustancia al inicio del tratamiento. En este caso, puede comenzarse por cantidades menores (150 gramos), e ir aumentando de 30 a 50 g por semana, hasta llegar a los 500. Un alto procentaje de personas que lo han realizado, señalan una mejoría gradual, así como una disminución de los dolores y las molestias.

Los baños fríos y calientes también son eficaces. Los baños fríos combaten algunas de las manifestaciones externas de la artritis, va que aceleran la circulación. Los baños calientes facilitan la eliminación de los ácidos a través de la piel y calman los dolores más agudos. También pueden efectuarse sobre la zona afectada.

Un tratamiento completo debe combinar todos estos beneficios. Aconsejamos lo siguiente.

  1. Tome un baño caliente a la mañana, con el agua a la temperatura tan elevada como pueda tolerar. NO debe durar más de ocho minutos.
  2. Mientras toma el baño caliente, frótese con sulfato de magnesio diluido en agua hervida tanto las zonas afectadas como el resto del cuerpo.
  3. Inmediatamente después del baño caliente, dese una rápida ducha fría.
  4. Complete con una breve pero intensa sesión de masajes apenas salga de la ducho fría.
  5. Repita el tratamiento por la noche, antes de acostarse. Acompañada por ejercicio y alimentación adecuada, la “cura del agua” dará muy buenos resultados.

Sobre Anthonela Colón Portal 332 Artículos
Homeópata y Psicóloga. Psicóloga por la Universidad Ramon Llull. Graduada en Homeopatía por la Universidad de Middlesex (Centre for Homeopathic Education). Psicoterapia y Counselling, en the School of Psychotherapy and Counselling Psychology.

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