La Alfalfa, una fuente de Nutrientes Naturales

Es un alimento natural, que proporciona gran cantidad de nutrientes en un equilibrio casi perfecto.

remedio casero con alfalfa

Cuando pensamos en la alfalfa, es usual que solo la consideremos una planta para forraje — es decir, uno de los vegetales con que se alimenta el ganado —  y esto puede generar cierto prejuicio para consumirla.

Pero se trata de un alimento muy completo, sano, y de gran ayuda para prevenir numerosas dolencias, y colaborar en su mejoría.

La alfalfa pertenece a la familia de las leguminosas y, dentro de ella, al grupo de las papilionáceas.

Posee un tallo largo y ramoso, que se sumerge bajo tierra y que alcanza una altura de 70 cm.

Las flores son pequeñas, amarillas y violetas, y se reúnen en manojos. Los frutos tienen el aspecto de pequeños caracoles. Cuando está cubierta de Flores, tiene un hermoso aspecto y, por esa, también se la utiliza coma planta ornamental.

Cómo se cultiva:

Es una planta agreste. Se debe sembrar al final de la primavera en arcillas calcáreas, libres de hierbas dañinas y preparadas para cultivo. Resiste bien a las sequías.

Además, es de fácil digestión y asimilación. Veamos su riqueza:

  • Proteínas y : es uno de los pocos vegetales que posee los 22 aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo utiliza para formar todas las proteínas que necesita. Contiene entre un 20 y un 25 % de estos compuestos.
  • : posee todo el complejo de vitaminas B. Además, constituye una de las fuentes más importantes de vitamina K, indispensable para los procesos de coagulación de la sangre. Otro componente es la vitamina U, que protege la mucosa digestiva y es muy útil para y Ulceras gastroduodenales.
  • Minerales: contiene , , hierro, , cobalto, , fósforo, , manganeso, y boro. Se trata de minerales alcalinos, sin efectos nocivos sobre el intestino.
  • Enzimas: se trata de sustancias que intervienen en el proceso digestivo y lo facilitan. Están presentes la lipasa (permite la digestión de las grasas), la amilasa (almidones), la coagulasa (coagula la leche), la proteasa (digiere las proteínas) y varias otras que actúan sobre los azucares.
  • Otros elementos: contiene, además, clorofila, rutina, ácidos grasos no saturados y saponinas, otros ácidos digestivos, polisacáridos y fibras.

La palabra alfalfa proviene del Rabé y significa padre de Todos Los Padres.

Un poco de historia:

La alfalfa es una leguminosa perenne de origen asiático. De allí fue llevada primero a Grecia, luego a Europa Central y, finalmente, se difundió al resto de Europa y América. Desde la Antigüedad, se la utiliza como planta forrajera para alimentar ganado, y este fue el principal motivo de su difusión.

Sus propiedades:

Además de su valor alimenticio, la alfalfa ayuda a prevenir y curar numerosas dolencias. Por su riqueza en vitaminas, esto indicada contra el escorbuto y el raquitismo. Sus enzimas ayudan al proceso digestivo y en afecciones hepáticas. Los ácidos grasos no saturados, sus saponinas y las fibras son efectivas para reducir el colesterol.

Las fibras también ayudan a un mejor funcionamiento intestinal. La vitamina U y la rutina protegen contra la gastritis y las ulceras, incluso . La vitamina K ayuda contra la propensión a las hemorragias. La clorofila y sus múltiples minerales actúan para contrarrestar la anemia.

Es uno de los alimentos indicados para prevenir y combatir la artritis, ya que los ácidos que posee impiden la acumulación de los ácidos nocivos que originan esa enfermedad.

Como Consumirla: 

La alfalfa puede consumirse de diversos formal. Si es posible conseguir la planta, se puede incorporar a la preparación de jugos de verdura y de fruta. Las flores se utilizan para preparar infusiones reconstituyentes y que contrarrestan la acidez digestiva. El germen se consigue en casas de productos naturales y puede incorporarse a muchas comidas.

Jugo de alfalfa. Tome un puñado de planta, incluidos tallos y hojas, más medio vaso de agua hervida y fría. Licúe por un minuto y pase por un colador. Esta preparación debe tomarse en ayunas.

Se la puede mezclar con otras frutas para aumentar su valor.

Un potente reconstituyente lo obtiene licuando un puñado de alfalfa con el jugo de una naranja, pasar por un colador y luego batir con un huevo más miel de abeja.  Beber en ayunas por nueve días.

Finalmente:

También se venden o comprimidos en farmacias y comercios especializados. En este caso, aconsejamos que se trate de una marca reconocida y que conste que la alfalfa es cultivada de manera natural, sin empleo de plaguicidas o herbicidas.


Sobre Anthonela Colón Portal 332 Artículos
Homeópata y Psicóloga. Psicóloga por la Universidad Ramon Llull. Graduada en Homeopatía por la Universidad de Middlesex (Centre for Homeopathic Education). Psicoterapia y Counselling, en the School of Psychotherapy and Counselling Psychology.

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