Doce Consejos para mejorar la alimentación

Para mejorar nuestra alimentación, tenemos que reducir el esfuerzo digestivo que hace nuestro organismo.

alimentos caseros

Aquí tenemos doce consejos que nos ayudarán en nuestra alimentación:

  1. Comer más cantidad no es estar mejor nutrido y tener más fuerza. No todo lo que se come se digiere y sea provecha. No siempre tenemos la misma capacidad de digestión. Si comemos más de lo que somos capaces de digerir, la digestión se estropea y se producen putrefacciones que envenenan nuestra sangre. Esto supone un derroche energético y una fuente de agotamiento. La sociedad de consumo y el , nos suele hacer comer más de la cuenta.
  2. Si comes más de lo necesario, la digestión gastará mucha energía, y pasaras más tiempo somnoliento. Comiendo con moderación estarás más vivo, más despierto, y necesitarás dormir menos.
  3. Para que el estómago pueda estar descansado para la próxima digestión, procura pasar 3 o 4 horas sin ingerir nada, entre comidas. Así cuando te sientes a comer la comida te sabrá más rica. Ya sabes…“El mejor condimento es el hambre”
  4. Estamos en plena forma, cuando el estómago está vacío (la digestión ya hecha), con cerebro y músculos cargados de azúcar.
  5.  Espera a que pase la molestia estomacal, antes de comer. Las molestias que aparecen con el estómago vacío (“el gusanillo”), no es hambre, sino un proceso de restablecimiento y limpieza. Prueba de ello es que no persiste y desaparece en unos minutos. A una persona sana, el estómago vacío no le da molestias. El comer interrumpe este malestar, pero corta un proceso curativo. Si haces un exceso con la comida (o con tabaco o alcohol) es normal y deseable que moleste el estómago vacío, al día siguiente. La afirmación de que “cuanto más como, más hambre tengo”, más bien se refiere, a que más molesta el estómago cuando está vació.
  6. Disfrutar de la comida, comiendo despacio y saboreando, es la mejor forma de comer lo justo y necesario. Es bueno levantarse de la mesa sin llegar a hartarse. Para evitar accidentes de carretera recomiendan”conducir con el estómago medio vació”. También es la mejor forma de andar despierto por la vida.
  7. El apetito natural se ve confundido con los aderezos y demás sustancias que se usan “para dar gusto”(): frituras, sal, azúcar, picantes, ajo, cebolla, especias, alcohol, etc. excitan el apetito y nos hacen comer más de la cuenta. Si aprendemos a saborear el gusto propio de cada alimento, nos será más fácil comer con moderación.
  8. Hay alimentos diluidos en : fruta, verdura, cuajada, , queso fresco, sopas, leche vegetal, etc. Y alimentos concentrados. Las semillas (cereales y sus harinas, , nueces, aceituna y huevos), aceite y fritos, quesos secos, , mantequilla, frutos secos, dulces, miel, etc. De los alimentos concentrados necesitamos comer pequeñas cantidades, ya que son muy nutritivos y de laboriosa digestión. Toma pequeñas cantidades de alimento concentrado acompañado de gran cantidad de alimento diluido. El 70% de la comida que sean alimentos jugosos y el 30% concentrados. Cuando queremos potenciar el trabajo curativo, mejor evitar los alimentos concentrados.
  9. y son alimentos muy concentrados, con los que hay que ser moderado. Las frituras, son alimentos empapados en aceite. No tomes al día más de 2 o 3 cucharadas de aceite.
  10. La leche animal es indigesta (gases, retortijones,…) para los mayores de 10 años, al menos en el 30% de la población, ya que nuestro estómago pierde su capacidad de digerirla, al igual que todo mamífero. Mejor tomar sus derivados, que están predigeridos.
  11. Hace unos años, la medicina convencional, para recomendar una dieta equilibrada y variada, nos hablaba de “la rueda de los alimentos”, donde representaba a todas las clases de alimentos. Ahora al darse cuenta que no hay que comer la misma cantidad de cada clase de alimento, se habla de “la pirámide de los alimentos”: en la base están los alimentos que más hay que comer (verduras, hortalizas, frutas, cereales y leguminosas) y en la punta los que menos (aceites, grasas, azucares, dulces, , y vísceras).
  12. Cena ligero y temprano. El sueño no interrumpe la digestión, sino que la favorece. Pero irse a dormir con la digestión sin hacer, disminuye el  reposo total nocturno (las primeras horas tu cuerpo trabaja en la digestión). Si cenas abundante y a última hora, tendrás el sueño agitado, no descansarás lo suficiente, te costará despertarte y al día siguiente no te sentirás lúcido y con fuerzas.

Sobre Anthonela Colón Portal 332 Artículos
Homeópata y Psicóloga. Psicóloga por la Universidad Ramon Llull. Graduada en Homeopatía por la Universidad de Middlesex (Centre for Homeopathic Education). Psicoterapia y Counselling, en the School of Psychotherapy and Counselling Psychology.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*